QUÉDATE AMOR
Quédate amor, que te necesito más en los días anónimos que en los festivos,
en las horas donde la vida se repite y la compañía la hace distinta.
No te pido un pacto solemne, solo la voluntad de seguir viniendo, día a día,
la constancia de tu presencia, aunque sea en gestos pequeños y torpes.
Quiero aprender a quererte en lo cotidiano: en las tareas, en las siestas, en el agua,
en las discusiones tontas y en los silencios que terminan en risas.
Hay en mí una esperanza humilde que solo pide que no te vayas por impulso,
dame tiempo para seguir siendo alguien con quien quieras compartirlo todo.
Si te vas, habrás arrancado del mapa una ruta que solo nosotros trazamos,
quédate amor, que las promesas grandes se sostienen con fidelidades pequeñas,
quédate para que la vida no sea un ensayo de ausencias, sino un trabajo compartido,
quédate amor, y dividamos el peso del mundo en porciones más llevaderas.
© Corazón Bardo.