No es la arruga en la frente lo que espanta,
ni el cabello que el tiempo va pintando;
es que el fuego se apague en la garganta
mientras la vida se nos va escapando.
No quiero envejecer si no es contigo,
si el cuerpo se cansa y la risa se agota,
si el tiempo se vuelve nuestro peor enemigo
y nos deja el alma cansada y rota.
Temo que el reloj silencie este latido,
que el ímpetu de amarte se vuelva costumbre,
y que lo que hoy es un beso encendido
sea solo la sombra de una vieja lumbre.
Quiero detener el sol en su camino,
quedarme en el \"ahora\" que es mi salvación,
porque me aterra el dictado del destino
si le quita la fuerza a mi corazón.
Que pasen los años, pero no la vida,
que el tiempo nos lleve, mas no la pasión,
porque una existencia de amor desmedida
es la única cura para esta obsesión.