Sabía que te iba a perder
Sabía que te iba a perder
cuando tus manos dejaron de buscarme.
Sabía que te iba a perder
cuando tus besos ya no buscaban mis labios.
Y entonces entendí
que no te perdí.
Nunca fuiste mía.
Y yo siempre fui tuyo.
Fuiste un deseo
que se quedó viviendo en un lugar que ya no existe