Al fin te soltaré
Fuiste magia un tiempo
y te lo agradezco,
no me arrepiento de lo que pasó.
Tu silencio por no hacerme daño
mantenía mi ilusión.
Somos dos introvertidos,
de un tiempo a esta parte creo que
solo yo me aferraba a esta ilusión.
Yo también tengo a alguien
con quién me cuesta acercarme,
el tipo de relación es otra,
somos muy diferentes,
aunque también tengamos similitudes,
también me cuesta decirle
lo que pienso y lo que siento,
prefiero guardar silencio
y escabullirme hacia
lo que quiero en el fondo.
Después cayó como
una neblina espesa, tu silencio,
lo cual es lo que más me duele
y lo único que no puedo soportar,
al parecer sí tenía cláusula mi amor.
No sé si yo pido mucho,
pero esas respuestas esporádicas
sin querer un encuentro presencial,
ya no las quiero.
Cuando la rabia se apoderó de mí,
en lo que se haya convertido
lo de nosotros o solo lo mío,
creí que le debía hacer
una amortanasia,
y encararte con una
navaja en la espalda.
Acto desgarrador que
solo me afectaría a mí.
De un tiempo a esta parte,
caí en cuenta que estaba viviendo sin tí
y sin ninguna relación amorosa,
como un cangrejo ermitaño
que se cubre con alguna otra
pasión o pasatiempo.
Creo que mejor
solo te dejaré ir,
como botella en el río
o escrito en la arena,
que se lo llevará el fluir
del agua o del aire.
Aún así,
muy de vez en cuando
como un muerto viviente
vuelvo a la neblina
con una sonrisa,
porque no te puede olvidar,
la mente y sus prioridades,
hasta que siento el frío
y me voy.
Gracias por tu paciencia
y dejar que yo
encuentre mi propia salida.
Al fin te soltaré.
Leinad Odnan