Mantener la flotación,
sobre terraplenes aéreos.
Desplazar el ritmo
por coordenadas al azar,
corrientes de un delta ingrávido
que ascienden y bajan.
Ser ave,
en la total infinitud,
significa sorber el vacío.
Desde el cenit, atisbar
las ruinas de la especie que depreda
y alejarse
para no inhalar sus desperdicios.
Ser ave.
Libre.
Navegante del éter