Compartir miradas, compartir silencios. Las horas oscuras y también el cielo.
Compartir auroras, atardeceres en fuego y el ocaso encendido con todo su misterio.
Compartir el pan y versos sin tiempo. En tierras sin agua y con un sol eterno.
Compartir la vida, las penas y sueños, tejiendo con letras lejanos recuerdos.