Carlos Rojas Sifuentes

Sueños

 
 
 

El día es para recoger ideas, la noche
para cubrirme de palabras y madurar.
Las letras, yertas de tantos desvelos,
ateridas, silentes, durmientes, ajenas,
dispuestas a caer en el olvido, esperan
no obstante, a quienes las acechan,
las envuelven de deseos, las atormentan,
las obsequian con delicados anhelos,
las rodean de imposibles fantasías,
las conduelen y hacen rozar el desvarío,
las sumergen en las profundidades
del odio, del miedo, el amor y la pasión,
aunque, muy poco les llueva de razón.
Hasta que ya no quedan ruidos en el aire
ni sonidos que convertirse en melodías.
La noche puede transcurrir en blanco
y el día oscurecer por falta de sueños.