He sobrevivido al oleaje
he salido vivo de este incendio
del descarrilamiento de la vida
he vuelto a la calma
he logrado esquivar tu ausencia y presencia.
Oh mujer
ya no estás igual, ya tu luz es tenue
ya no quemas, estás tibia
has perdidopeso, te volviste ligera
ya no caminas a mi lado
solo observas a la distancia.
Mariela
tal vez nunca ocurra otra concordancia,
quizás la conjunción de vidas no ocurra en esta linea,
de repente no más coincidiremos en la misma avenida,
bajo el mismo techo o en la misma esquina,
y por tanto, huelga decir
gracias por todo
por la historia
por el tiempo
por los latidos
y por la tragedia griega que confirma que aún sigo vivo.