Me encanta encantarme en su encanto
y verla directo a sus ojos;
que llenos de brillo glorioso,
de luz, me regalan sus halos.
Me encanta escucharla cantando
con timbre sublime y sinfónico;
que tiene el arpegio melódico
de dulce y divino canario.
Me encanta su mágica estampa
de homérica y mítica ninfa;
que porta la plácida flama
que siempre mis versos inspira;
bordando pasión en el alma,
que es soplo de amor y de vida.
Autor: Aníbal Rodríguez.