Antonio Portillo

Manifiesto de lo que somos

 

Somos arroyo terco, herido en canto,
somos la espiga erguida bajo el viento,
somos raíz que, honda, busca el manto
y rama que se eleva al firmamento.

Somos la mano abierta en el quebranto,
la voz que hiere al miedo con su acento,
la sangre que se enciende en todo encanto,
el paso que no olvida el fundamento.

Contra corriente crece nuestra frente,
en calma nos rendimos a la aurora;
somos verdad de ayer, verdad presente,

y el fuego que en el pecho siempre mora.
Somos la chispa eterna, incandescente,
que en todos vive, nunca se evapora.

 Antonio Portillo Spinola