Buscame, rescatame de este oleaje, de estas turbulaciones que me amarran el paso y me desvian de camino perdiendo rastro de la huella que un dia fuimos. En las horas de plomo, no es extraño que la soledad se vuelva un traje a medida una piel de hierro que se ciñe al cuerpo y de la cual me cuesta tanto desnudarme . Buscame en la herida, rescatame del fuego de estos dolores que me despellegan el alma centimetro a centimetro, pulgada a pulgada hasta dejarme en carne viva frente al miedo. He perdido la cuenta de mis llantos y el eco de mi risa es un fantasma lejano que ya no reconozco en el espejo. Este instante es una eternidad de piedra un reloj sin agujas que no deja de pesar. Buscame en el refugio de la memoria alli donde las noches fueron complices de nuestros cuerpos amantes y desnudos cuando el mundo se reducia a nuestra piel. Rescatame del olvido que acecha, ese que intenta transformar en ceniza y convertir mi caricia en una ausencia fria .No permitas que me vuelva sombra. Reescata mi nombre tomalo con suavidad y ponlo en tu regazo acunalo como si fuerña la primera vez con la ternura con la que se bautiza lo amado. Simplemente...buscame