Alosno

Ramillo

El caminante anda,

paso a paso recorre el camino

el caminante corre, salta y sonríe

confiado, pues sabe su destino.

 

A lo lejos

el abedul brilla prístino

el caminante algún día llegará

y habrá terminado su silbido.

 

Pero hasta entonces

dejemos disfrutar a ese cretino

que anda, recorre y silva

sin ser consciente de su sino.

 

Sin saber que se acerca

ese atardecer vespertino,

un paso mas para acercarse

a su creador divino.

 

La luz de su ciudad le ciega,

pobre bobo parisino

sin saber que algún día su camino

será su mismo asesino.