Francisco Seoane

Ítaca

Con mismo ahínco cedería como Ulises

la eternidad por el dulce camino

de vuelta hacia mi patria

prometida por los dioses eruditos

 

Enfrentar de Poseidón la ira,

Las sirenas y cegando al cíclope

de la vanidad y lo mundano.

 

Naufragar como mendigo

En tierras alguna vez mías...

Y retomar poco a poco la valía.

 

Libro a libro tus ojos han de brillar

en los míos con renacida ilusión,

Y lloraré al ver tu lealtad honrosa

encaramada a tu humilde corazón.

 

Dioses, oh, poned a prueba mi pericia,

Que he de probar mi talante y resolución,

Esperadme con paciencia tierra querida,

Ítaca, tus ojos... donde aguarda mi amor...