tú y tu risa,
encendida escorrentía,
torrente
de gracia subsumida,
fulgor de dientes y de encías,
llameante
osadía de la boca
en clave de beso
o de huida.
tú y tus manos,
frescas,
lanceoladas,
asintóticas,
piezas de lo exacto.
Geómetras implacables
de la forma y de la idea.
Paroxismo a contramano
de lo obvio y de lo injusto.
tú y tus ojos,
verde fino,
arduo mar,
clorofila en rebeldía.
Sinergia de linternas,
insondables lejanías
que irrumpen e interrumpen,
aciertos ópticos,
estrépitos de luz,
exabruptos del crepúsculo
o de la luna.
tú y tu hermosura,
ofensiva,
delirante,
insoportable,
entelequia
en la periferia de la lógica,
teorema irrefutable,
delicada exageración
de lo precioso y lo preciso,
redención indeclarable
entre lo humano
y lo divino.
tú,
lágrima de viento,
temblor estupefacto
que ipso facto
se trasloca,
suspiro del desquicio,
algoritmo de hembra
que enamora,
arpegio disonante
del amor y del olvido,
dulce paradoja,
escozor del infinito
y nada.