Una chica enamorada
de la idea del amor,
poco a poco se decepciona,
hasta que un día
de sí misma se enamora.
Lo tiene claro:
no idealizar a nadie,
no forzar vínculos,
porque volver al mismo patrón
ya no es opción.
Palabras lindas no le bastan,
los halagos ya no la llenan.
Su valor no necesita adornos:
le basta su claridad.
Hoy busca actos,
no promesas ligeras.
Hechos que sostengan,
no presencias a medias.
—Versos de Nana