Urquiza

ENTONCES AHÍ

Entonces ahí

cuando en ese instante

el silencio se apoderó de ti

de mí

de ambos rostros

supimos

que la vida había comenzado

a recobrar su fuego

a poder, inalcanzablemente

empezar a comprender

que en todo ese amor

y una ilusión que no descansa

el tacto de la noche

nos fue empapando en su manto.

 

Cerramos los ojos

y nos abrazamos.

Hubo besos

hubo sueños

hubo manos enlazadas

creando

aunque sea en ese instante

un límite para el futuro.

 

Caricia del sueño

amor que se desprende de la piel.

 

Aunque todo se queda

también nosotros

nos vamos con el sueño.

 

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