JHRR
Apa
A noche tocaste mi ventana,
ya casi de mañana tu leve alma.
Unas horas después me enteré
que eras tú quien me llamaba.
“Calma”, me dije, “no es nada”,
pero el sueño también se me fue.
¿Qué pasó, mi viejito, pues?
Heme aquí, aguitado, porque
no miré… dispense mi retardo.
Ya sabe cómo soy de descuidado.
Pero sepa que hoy me entierran
con usted. Allá lo miro cuando
muera, y le cuente cómo jue.
Dispense si no llego,
pero ya sabe usted que uno
no va a los sepelios siendo vivo
y muerto a la vez,
hagame un campito pue.
18ene26
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