Ya se sabe todo de ti,
pobre alma, ya inhumano.
Serás adicto sin sustancia,
la aguja siempre en tu mano.
La ruta del Aqueronte,
entre aguas sin amores
y mil \"amores\" que fluyen;
solo uno más del cardumen.
Perdido entre multitudes,
polarizados, grises y sin colores.
Se extirpa hasta lo que era tuyo,
sin advertir siquiera el dolor.
Poco humano, no te engañes,
no hay salvación, booleano dios.
Pues omnisciente en su información;
a ti mismo te has vencido.