NO ME TRTIGA FLORES
¡No me traigas flores si ya he partido!
No vistas de color mi despedida.
Dame en vida amor, tiempo compartido,
y ahórrate la ofrenda ya sin vida.
¡Prefiero tu presencia en el camino!
La voz que me sostenga en el quebranto,
el tiempo compartido, tan divino
¡no el gesto que se ofrece ya en el llanto!
Las flores son un símbolo tardío,
un perfume que no alcanza al que se ha ido.
¡Mejor es dar calor cuando hace frío
que un ramo sobre mármol ya vencido!
Si quieres honrar todo lo que he sido,
no esperes a que el cuerpo esté sin alma.
¡Haz de tu amor un fuego compartido
y a mi partida tendrás plena calma!
jureme.