Mí prisa.
Que culpa tienen
tus ojos
que se achinan
cuando me buscan.
Tus labios
que se humedecen
untándose de sentimientos
para entregarse en un beso.
Percibir tu respirar
manda mi corazón
a latir más aprisa.
Esto si no puede ser
será solo el soñar
de ese sueño
del que no queremos despertar.
Vete de mi, si, vete
y vete bien lejos,
que la prisa por lo prohibido
es una realidad.
Amor mío.