Rafa Dedi

LA HOJA, Rafa Dedi

 

Puedo seguir viviendo como si no viviera,

mirándome y mirando igual que si no viera

y de aquí para allá vagar sin decir nada

con los labios abiertos de mi boca cerrada.

 

Puedo seguir huyendo de quien quiera escribirme,

aguantar en silencio sin nada que decirme

o dejar que me siembren el grano de su tinta

y que luzca mi cara refulgente y distinta.

 

Puedo seguir viviendo así continuamente,

con una vida en blanco de corazón y mente,

o sentir no se sabe si lo bueno o lo malo

de unos versos que lleguen sin cinta de regalo.

 

Puedo vivir muriendo: se muere aunque se viva;

ser un puerto al que nadie con sus letras arriba

o llenarme de naves con palabras hermosas,

cargamento perenne de tesoros y rosas.

 

Puedo dejar que solo la ausencia me visite;

por miedo o por pereza jugar al escondite

o plena que me ocupen y de mí ser ajena

para ser de algún vate la sonrisa o la pena.

 

Antes de morir rota o quemada o raída,

os contaré mi sueño: me imagino caída,

esperando que alguien del suelo me recoja

y, después de leerme, exclame: «¡Hermosa hoja!».

 

RAFA DEDI