Alejandra Alfaro Sosa

A veces

A veces no es que haya pruebas,

es el silencio el que hace ruido.

No es lo que decís,

es lo que no termina de aparecer entre tus palabras.

 

La distancia no solo mide kilómetros,

también mide certezas.

Y en ese espacio largo,

donde no te miro a los ojos,

mi mente completa los huecos

con dudas que no pedí sentir.

 

No sé si me ocultás algo

o si soy yo el que no logra creer

que algo bueno pueda ser tan limpio,

tan estable,

tan… real.

 

Tal vez no hay sombras,

tal vez soy yo mirando con linterna

porque aprendí a desconfiar de la calma.

Porque la perfección siempre me pareció sospechosa,

como un cielo demasiado quieto

antes de una tormenta.

 

Me duele no saber

si esta inquietud nace de vos

o de mis propias cicatrices.

Si es intuición

o miedo disfrazado de lógica.

 

Quisiera confiar sin estar alerta,

amar sin revisar cada gesto,

creer sin pensar

que algo se me está escapando.

 

Pero mientras tanto,

camino este amor con cuidado,

no porque no te quiera,

sino porque no quiero perderme

en una historia

que solo existe completa

cuando cierro los ojos

y elijo creer.