Si no todo es lo que parece,
como no todo es lo que se piensa o aparenta...
realmente es.
Y no siempre lo que se vive
se siente,
ni lo que se siente ocurre realmente.
Cuando lo que se siente se vive,
lo que se vive se entiende,
y lo que se entiende se sabe.
Entre ser, estar, ir y venir,
lo que se sabe no solo se cree...
se siente,
se vive,
y se ve.
Y así, no es lo mismo distinguir lo que se siente
cuando algo está pasando,
como no es lo mismo saborear un alimento
sin tener olfato.