Jesús Ángel.

Estre ser, estar, ir y venir.

 

No todo es lo que parece,
ni todo es lo que se piensa o aparenta.

Solo así se descubre lo que realmente es.

Y no siempre lo que se vive se siente, ni lo que se siente ocurre realmente.

Por eso, cuando lo sentido se vive,
lo vivido se comprende,
y lo comprendido se reconoce.

Entre ser, estar, ir y venir,
lo que se sabe no solo se cree...
se siente,
se vive,
y se ve.

Y así, no es lo mismo distinguir lo que se siente
cuando algo está pasando,
como querer saborear un alimento
sin poder olerlo.