Luis Barreda Morán

Desvanecencia

Desvanecencia

I.

No sé dónde termina mi piel
ni dónde comienzan tus manos.
Soy frontera que cede,
silueta que el viento de tu aliento
desarma, grano a grano.
Me desvanezco en ti.

Me desvanezco en ti,
como el río en el mar,
sin lucha, sin nombre,
perdiendo mi caudal en tu profundidad salina.
Ya no soy cauce, soy viaje.
Ya no soy fuente, soy entrega.

II.

Mis montañas, mis barrancos,
se allanan en la llanura de tu pecho.
Mis tempestades callan
en el clima tranquilo de tu costado.
Eres el mapa donde me pierdo,
el territorio donde dejo de ser isla.

Me desvanezco en ti,
como el crepúsculo en la noche,
cediendo todos mis colores:
el naranja feroz, el último rojo,
para ser sólo un instante de penumbra
antes de fundirme en tu oscuridad total,
que no es vacío, sino plenitud.

III.

¿Qué era yo antes de este deshacerme?
Recuerdo fragmentos: un orgullo frío,
una armadura de sal que creí diamante.
Hoy, esa estatua se derrite con tu lluvia,
y yo fluyo, salino y humilde,
hacia el océano de tu memoria.

Me desvanezco en ti,
como la nota en el silencio,
como la palabra en el significado.
Ya no tengo letra, tengo ecos.
Ya no tengo ritmo, tengo latido.

IV.

Desaparecer en otro
no es aniquilación.
Es el humo que se hace parte del cielo,
es la semilla que se hace tierra
para ser, al fin, árbol.

En este desvanecerme, me encuentro.
En este perderme, llego.
Porque al fundir mi forma en tu esencia,
descubro que no me evaporo:
me transformo.
Que no me borro:
me hago espacio, aire, atmósfera
en el pulmón que respiras.

V.

Ya no seré cuerpo que reclame,
sino niebla que acaricia tu madrugada.
Seré el perfume que sube de tu taza,
el calor que queda en el hueco que dejas,
el susurro que confunde su voz con la tuya
en el eco de las habitaciones vacías.

Me desvanezco en ti,
para ser, en tu piel, un leve reflejo.
Para ser, en tu paso, una sombra fiel.
Para ser, en tu sueño, el paisaje sin nombre
que recorres sin miedo, porque es tuyo,
porque en él, sin saberlo,
te desvaneces también en mí.

VI.

Y así, deshecho,
soy más real que nunca.
Soy partícula de tu universo,
átomo en tu sangre,
paz en tu guerra,
silencio en tu tormenta.

Desaparecer en lo amado
es la única forma de permanecer.
Y en este callar de mi nombre en el tuyo,
en este ser nada para serlo todo,
descubro que el amor es la sintaxis eterna
donde tú eres la verdad que enuncia mi vida.

—Luis Barreda/LAB
Glendale, California, EUA 
Enero, 2023.