Resuena el trueno,
triunfante en este invierno triste y frío,
en un páramo apartado...
Del poder es símbolo,
con su voz ronca que retumba desde el cielo,
de la nieve nos da aviso...
Un prodigio único,
que ni siquiera la noche por su alto rango
puede retenerlo...
Y Eros con su arco,
en el amoroso portal del templo de Cupido,
acojonados con el estruendo...