Mañanas dulces en las que anhelo respirar
Como veneno que entre mis venas está
Directo al paladar, mientras observo el vacio de alta mar;
Corazonada con fragancia del mañana
Por corazones se dan besos
Más no caricias, esperare a enamorarme.
Soy un vago que busca sanidad
Sin juzgar el ambiente que se anuncia en la tempestad
Entre cantos no siento inspiración
Y me maldigo
Aunque nunca he aclamado admiración
Para, luego sigo
Nueva vida que me incita a la socialización
Ingenuo, bastardo, mendigo...