Jorge L. Casado

ANHELO VERTE, SEÑOR

El paso de la vida, duro es, Señor…
voy caminando por un desierto árido, 
pesadumbres, penas y aflicción me acompañan, 
anhelo verte Señor, contigo mi andar será mejor. 
 
Sin ti, voy sin rumbo fijo, ni dirección…
las faenas del día no son, sino cansancio;
caminar sin ti, es estar a la deriva, sin compasión,
anhelo verte Señor, dame tu mano, guíame con tu amor. 
 
A veces mi andar se vuelve lento, hostil,
sin alegrías; van conmigo dolorosas tristezas
que se pierden sin dejar rastro, solo lamento y pezar… 
Anhelo verte Señor, tu eres mi consolación. 
 
Bien es cierto que el mundo es áspero,
con veredas y caminos difíciles de recorrer,
todo se muestra espinoso, muchas piedras hay,
anhelo verte Señor, contigo no le temo a lo tenebroso. 
 
Pero aunque ande en valle de sombra o de muerte
no temeré mal alguno, porque tu estarás conmigo, 
sin importar cuan fatigosa sea la estrechez de mi senda…
anhelo verte Señor, pues de tu mano me llevas.
 
Contigo, no le temo a las desavenencias de esta vida
mi andar, se hace placentero de tu mano, 
eres mi mejor guía en este implacable mundo, 
anhelo verte Señor, tu eres mi fortaleza y escudo. 
 
Pero aunque mucho sea el sufrimiento en mi andar, 
tu amor siempre prepondera mi clamor, 
el clamor de saberte siempre a mi lado litigando mi sed, 
la cual tu sacias con tu amor, anhelo verte, Señor…
 
avs11726.h.7p.s.By:Kianyabdiel J. Casado