Le ganaste al cielo
Soy soñador, poeta y volador.
No me alcanzaba ni el viento cuando volaba hacia la nada…
No me alcanzaba ni la realidad en el presente de hoy
cuando se trataba de soñar y desplegar mis alas,
ni el vértigo cuando en caída me lanzaba,
ni en suave y sereno vuelo como pájaro que soy.
El cielo era mío y creía que “Libertad” se llamaba.
De repente descubrí que las estrellas no solo habitan el cielo,
lo descubrí cuando descubrí tu mirada
y de tu magia encantada caí prisionero.
Mi espacio de esparcimiento se redujo a tu cuerpo.
Y noté que en él se podía deslizar y aterrizar mi volada,
se podía soñar aún estando despierto,
se podía escribir miles poemas de mi mente escapada.
Tú fuiste mi nuevo cielo,
y en ti volé alado al infinito inmenso,
por eso digo que le ganaste al cielo,
porque antes apenas volaba en la pequeñez del espacio eterno,
ahora nado sin fronteras entre las olas de tu cuerpo.
Le ganaste al cielo porque capturaste mi atención,
aún estando en el suelo.
Ese suelo al que yo bajaba en horas de realidad,
luego me elevaba en alas hacia un nuevo vuelo.
Le ganaste al cielo amor.
Ahora me convertiste en buceador,
pues prefiero las aguas marinas de tu cuerpo,
pues el cielo eres tú y todo el espacio que te rodea.
Alcanzarlo es mi meta… ¡Es mi único anhelo! . . .
Autor: Elhen Amorado