Este camino sigue en paz,
incluso en la turbulencia
(nada lo perturba)
Hize de mis sitios un cuento,
de aquellas plantas una plaza,
mientras de vos me hablaban...
(decía mi espejo)
Seguí caminando
donde la pena de los hombres moría,
-ahí en el silencio-
y me hize amigo de mi persona,
donde era testigo de la soledad.
Mientras seguíre como flecha hasta el río,
que tanto soñe,
que tanto pensé.
Seguiré hasta respirar,
la tranquila demasía.
¡De lo que hay fuera,
de lo que hay dentro mío!