♦️ΔLCIDΞϟ ♡⚔︎

• ᴇɴ sᴜs ʙʀᴀᴢᴏs, ᴇʟ ᴅíᴀ ☀︎

Al caminar, el Sol tropieza con su andar,

no por deseo, sino por reconocer la luz.

Hay en su rostro una claridad serena,

una pureza que no pide ser vista

y aun así ilumina.

 

Su mirada roba la atención del cielo,

como si la luz aprendiera a reflejarse en ella.

El día, al pasar junto a su figura,

se vuelve más lento,

como si el mundo necesitara mirarla mejor.

✧✧

Al mediodía, cuando el Sol gobierna alto,

se queda inmóvil sobre su nombre.

La hora no avanza,

el atardecer duda en llegar,

porque nada puede ser más bello que este instante.

 

Las nubes contienen su aliento,

la luz se hace más suave, más fiel,

como si incluso el tiempo entendiera

que ante tanta belleza

no se puede huir hacia la noche.

✧✧✧

Entonces el Sol, humilde ante ella,

se retira despacio,

no por declinar, sino por un pacto silencioso.

Se oculta jurando regresar,

porque al buscarla, él recuerda quién es.

 

Y al amanecer, fiel a su palabra,

regresa buscándola,

sabiendo que ella lo espera

incluso desde la noche,

porque solo así, en sus brazos, el día cobra luz al volver a ella.