Fabip

Vagón perdido

Las escaleras de todos los días,

el olor de siempre,

la guitarra desafinada cantando por vivir,

la llegada del tren empujando

un viento denso y caliente que roza mi cara,

las puertas que abren,

la gente que corre,

almas que salen para llegar,

almas que entran para no volver,

la romantización intentando revivir

a las víctimas de lo cotidiano,

algún libro viejo,

una infancia indigna,

la angustia a flor de piel,

dos lágrimas tímidas,

una mirada perdida y solitaria buscando

a otra como ella

para al menos esa tarde,

descansar en paz

en ese viejo vagón del la Línea B.