\"ANA, MI ESQUIVO AMOR\"
Ana, mi esquivo amor.
Misteriosa mujer que mi anhelante corazón ha conquistado.
Dulce como la miel y distante sin sentido.
Presente siempre si se le necesita y huidiza ante cualquier aparente gesto tierno.
Ana, mujer sensual, necesitada de cariño pero lejana si se lo propones.
Increíblemente hermosa, de aterciopelada y brillante piel canela te veo.
Ojos brillantes que a los míos busca como faro guía de un camino a recorrer.
Perfume sensual que despierta alocadas pasiones si a ella te le acercas.
Deliciosa intimidad que en limitadas veces me obsequia y que, cuando sucede, disfruto plenamente como el más preciado de los manjares.
Húmeda y temblorosa parece quererse a pleno entregar.
La observó, la toco, la mimo, la disfruto, pero sólo por un instante.
Te mira, parece pedirme que continúe, que no la deje, pero al minuto me dice basta y se aleja.
Ana, mi esquivo amor, amante de sueños y promesas hechas.
No te vayas, no te alejes, háblame porque tu silencio me hiere y de dudas me repleta.
Ana, mujer, amante de sueños pero esquiva en la realidad.
Te amo, te necesito, no me dejes, no tengas miedo porque un futuro de risas nos espera.
Te aguardo porque sé que, algún día, dejarás de ser mi esquivo amor para convertirte en la mágica mujer que, desde que te conocí, he locamente añorado.
Roberto Bardecio Olivera
(17/1/2026)