Jhondy Algenys

El asesino no se viste de payaso

El asesino no se viste de payaso,

no carga risas pintadas ni globos de terror.

Camina limpio entre la gente,

con un rostro común

y un silencio que no acusa.

No grita,

no corre bajo la lluvia con un cuchillo brillante.

Saluda, trabaja,

espera su turno en la fila

como si el mundo no temiera nada.

El asesino no se esconde en la noche,

vive en la luz tibia de la costumbre,

en la palabra correcta,

en la mirada que parece cansada

y no culpable.

No mata siempre con las manos,

a veces usa promesas,

a veces indiferencia,

a veces deja que el tiempo haga el trabajo

mientras él observa.

El verdadero miedo

no es el monstruo evidente,

sino el humano intacto,

el que nunca levantó sospechas

porque jamás necesitó disfraz.