Fuiste niña,
una flor de niña.
Luego el tiempo pasó,
no quisiste cambiar nada.
Todo fue cambiando tanto,
pero tu no quisiste cambiar,
sigues esperando tras el cristal.
Te llegaron malos tiempos para ti,
tuviste que vender tanto, todo se fue,
pero sigues llevando una flor siempre.
Cada día te pones una flor en tu peinado,
mientras sigues esperando como una chiquilla,
sigues tras el cristal soñando con una vida mejor.
Aunque te vendes cada día sigues soñando,
sueñas con algo mejor para tu vida.
Mientras tanto te marchitas,
como una flor mustia,
que necesita aire,
aire de libertad.
Una flor triste,
niña flor.