Y me dejas hoy colgado
mientras tú te vas de fiesta
como todo enamorado
que de madrugada llega.
Y me quedo esperanzado
que al llegar abras la puerta
y permitas que ya helado
me cobije una gaveta.
Y mis brazos siempre cuidan
todo lo que tienes dentro
y colgado más me olvidan
y me dejan en silencio
mas los brazos se me oxidan
con el agua, como el hierro.