Carlos Ojeda

El costo de llegar.

El costo de llegar.

 

Cuando los amigos

eran todos

y la mentira

no tenía lugar

que fácil era vivir

que fácil era soñar.

Se vivía  sin apuros,

no había prisa por llegar,

era lo mismo día o noche,

lo que importaba era estar.

Y pasó un año

pasó otro

quien los podía detener

a quien podía importar

queríamos ser grandes,

queríamos ser viejos

y lo logramos

y fue sin querer.

Ahora que el tiempo

nos recuerda

de esas batallas libradas

estamos todavía aquí

todas ellas ganamos

aunque en más de una

la vida perdimos.

                  Mis amigos.