Jesús Ángel.

Más allá de la imaginación.

 

Cuando las palabras salen del alma y han sido bañadas por la experiencia, libres de filtros, tal como han sido vividas...

adquieren una fuerza única.

 

Las palabras que nacen del alma fluyen como el agua de una fuente cuando mana de la montaña.

 

Y así, no es lo mismo escribir usando solo la imaginación que hacerlo con la propia vida:

 

Solo entonces las palabras descienden intactas...

como el agua que vuelve a nacer en lo alto de la montaña.