En el silencio de la noche,
tu partida
es un gran vacío que grita...
Mi corazón late
al ritmo de tu ausencia
y mi alma busca
refugio en ti...
Eres como el río que fluye...
esperándote sola en la orilla,
cual nave a la deriva,
sin timón, sin rumbo...
sin vislumbrar
un puerto seguro.
Mi espíritu se pierde
en este laberinto vacío,
buscando un ancla
para aferrarme a él
para no ahogarme
en este mar de lágrimas,
deseando vengas a mí
aunque sea en sueños,
para sentirme protegida
con tu amor y calor.
Nhylath