Saltan los átomos
sobre una estrella de fuego
y queman la noche
en la leña que arropan.
De madrugada,
la Luna encendida
se cobija arrebolada
en un halo solar
y expulsa al invierno.
Si me visitas en sueños
escribiré un poema
libre y eléctrico,
una melodía
que acelera la respiración,
lo más intenso
llega de dentro.
No descorcharé la botella
hasta mañana.
Todo es posible,
siempre existe una pregunta
para lo desconocido.