Tengo mucha hambre, decimos:
tu cuerpo quiere comer,
le digo eres mi placer,
mas, los hechos confundimos;
nuestra brújula perdimos,
nuestro verdadero ser,
aunque no lo puedas ver:
ángeles somos y fuimos;
busca en ti el toque divino
esa esencia hecha de amor
tu luminoso camino;
la luz está en tu interior,
un real templo divino,
perceptivo y creador...