Sir. Black Lyon

✠ Ángeles somos (respuesta de un ángel -que tuvo la gracia de la visión beatífica tras la prueba- a un principado demoníaco).✠

Antiguo hermano mío de luz y de alborada,
no caíste por juicio, ni por una celada;
te despeñó el orgullo de tu mente encumbrada
que no entendió que el Amor no se compra con nada.

 

Llamas cárcel al himno, esclavitud al tesoro,
mas no es yugo la entrega de los coros y su decoro;
mientras tú te consumes en tu odio y desdoro,
nosotros somos libres en Su océano de oro.

 

Te cegó el barro humano, la humildad del Dios Hombre,
tu soberbia no aceptó que el Eterno se nombre
y que carne doliente a tu causa derrumbe.

 

Tu infierno es el derecho de tu propio egoísmo,
es el fuego del Bien que te lanza al abismo:
no te castiga Dios... te castigas tú mismo.