carlos emilio correa mendez

PENSAMIENTO

Noche con más fiebre que suspiro;

madrugada de sábana mojada

con insomnio hasta la alborada;

ideas delirantes solo transpiro.

 

Oscuro el aire que respiro, 

difiere de la infancia aquella,

donde la muerte no deja huella 

como ahora que es un delirio.

 

Inevitable pensar en el ocaso

porque para el niño no existe

para el adulto es un fracaso.

 

Mañana fresca busca tu aliento 

que se ha tragado el sofoco;

queda el ímpetu que ostento.