En silencio busco algo que me permita pensar...
Las ramificaciones, con que la sangre
va irrigando mi cerebro,
intentando conectarse
con la pretensión de escribir
un mundo nuevo.
Las ideas se convierten en vuelos
y las palabras fluyen editadas por el viento.
Camino ciego, por las alturas de los días,
esperando una verdad suficiente
para que alcancen mis verbos
las profundidades de ser.
No tengo miedo,
pero a medida que va fluyendo el verso
las angustias se empoderan dentro de mí
y un flagelo de sueños
adormecen mis ansias de vivir.
Entonces,
solitario tránsito por la tarde;
por los horarios espesos
sin esperar nada.