a veces,
el amor también duda
y al mirarle a los ojos se calla,
casi cobarde…
por eso, amor,
desiste tú si quieres.
Que para ti,
no sea más que eso:
un mero trámite
que transcurre en silencio.
Yo, mientras tanto…
yo prefiero quedarme,
porque sigo escribiendo tu nombre
de mil y una formas
cada vez que te extraño.
Yo prefiero esperarte,
como sigo esperando
esos versos que lleven mi nombre.
Y llegada la noche,
yo prefiero soñarte,
porque siento que aún puedo soñar
que no ha sido en balde,
y si nada tuviera sentido,
yo prefiero dejarte marchar;
por si un día decides venir
o me pides que vaya yo a ti,
aunque fuera a negarte.