Porque a inicios del año había de esperar por tu ausencia y siempre se trataba de ese vacío que dejabas.
Mi deseo se vuelve póstumo en ser de tu agrado porque todo se trata de mi equilibrio, de las letras que escribo con las manos sudorosas por la ansiedad que me provoca el deseo de buscarte...
El forzarme a encontrar una luz entre las rendijas de tus malevolos ojos
Y
Acurrucarme en alguno de tus deseos más inhabilitables, estando sentando en ese sillón arañado por tu gato; borracho estás escurriendo tus pocas horas de vida siendo más sombrío, jugando a una vida que te desgasta...
Dejas de sonreír y el mundo se apaga.
Tu nombre tiene la sentencia del éxito y la tiranía...
El mío está sentenciado a volar y no dejarme atrapar.