Tibia nobleza de la chispa primera
Que florece como una rosa de oro
Cavila con su aroma de nube
El rubor más sublime
Haz de acero fundido
Es lumbre trémula de fogata moribunda
Dulce clamor de un tesoro escondido
Que sopla su poesía fresco lucero
Peinando su cabello
De serena pradera
Te saludan las flores
Y las coplas de los ruiseñores
Piden prestada al mar su acuarela
Y hacen del aire su lienzo