Francisco Seoane

Amanecer

Tibia nobleza de la chispa primera

Que florece como una rosa de oro

Cavila con su aroma de nube

El rubor más sublime

Haz de acero fundido

 

Es lumbre trémula de fogata moribunda

Dulce clamor de un tesoro escondido

Que sopla su poesía fresco lucero

Peinando su cabello

De serena pradera

 

Te saludan las flores

Y las coplas de los ruiseñores

Piden prestada al mar su acuarela

Y hacen del aire su lienzo