Marcos Santoro

Memoria

Tus ojos perdieron ese brillo tan característico que me encantaba
tus manos que eran tan cálidas ahora son heladas.

Creo recordar tu voz como un pequeño susurro
casi como si fuera un mal augurio.
Quiero creer que te recuerdo bien 
porque vos eras mi sosten.
Y voy a creer
que yo todavia
puedo seguir
recordándote.