Todavía te recuerdo.
Y no solamente te recuerdo a ti, recuerdo aquella sensación que sentí cuando te vi por primera vez.
Era como si todo tuviera sentido, tus ojos verdes que me perforaron con la mirada, tus rizos dorados, tu piel tan blanca que parecía porcelana, tu nariz, que era mi parte favorita de ver, esa nariz que odiabas, pero yo amaba, tus ojeras, parecías un mapache, pero me encantaba ver tus ojos, los hubiera podido mirar por horas, tus labios delgados, que le quedaban pequeños a los míos más gruesos. Me fleché, sola cavé mi tumba.
Te hablé, me atreví a hacerlo, eras tan bello que no me iba a perdonar si te dejaba pasar.
Recuerdo nuestra primera conversación real, me preguntaste tantas cosas, eras tan...hablador, eso me atrajo, eras como un libro abierto.
Poco a poco, nos fuimos conociendo, y yo me enamoraba cada vez más de ti.
Recuerdo cuando me confesaste tu trauma, me horroricé, lloré cuando me lo confesaste, lloré porqué me había pasado lo mismo. Nuestros cuerpos habían sido profanados, pero pensé que juntos curaríamos nuestras almas.
Ese día dormiste a mi lado, sentí tu respiración, tus ronquidos, tus movimientos, nunca me había sentido tan llena, tan protegida. Tenía un hombre a mi lado, un hombre que aparentaba ser fuerte, pero que me confesó su secreto más oscuro, te amé, ese día te amé aún más.
Nunca había amado a alguien así, pensé que íbamos a ser eternos, sentí una conexión contigo que pensé que había perdido hacia mucho tiempo. Mi corazón estaba roto desde hacía tiempo, pero por ti volvió a latir, me hacías sentir diferente.
¿Por qué pensé que íbamos a durar toda la vida juntos? Por qué nunca peleábamos?, por qué nunca me hiciste dudar de ti?, porqué tus \"Te amo\", sonaban tan reales?
Recuerdo ese acentito tuyo, como nos hablábamos en inglés porque te hacía sentir más cómodo, ese se volvió nuestro lenguaje del amor. Podía decirte \"Te amo\", en ambos idiomas, y aún así sentir la misma sensación de profundo enamoramiento.