Óscar Martínez

FUE POESÍA

Ya no vuelve el sol que me alumbraba  

y la luna se esconde tras tu voz,  

mi alma en silencio aún te nombraba,  

pero tú decidiste el adiós.

 

Me dijiste que el amor no era tu suerte,  

que perder es costumbre en tu piel,  

yo quise abrazarte contra la muerte,  

pero fui un suspiro, no un laurel.

 

Me pediste que no te escribiera más,  

porque al leerme tu alma se confunde,  

y yo quedé perdido en lo que no será,  

en un amor que la tristeza inunda.

 

Devuelves la manilla, devuelves el lazo,  

pero yo no quito lo que alguna vez di,  

aunque tu dolor me reclame el fracaso,  

acepto que quieras alejarte de mí.

 

Un último abrazo, un beso sin tiempo,  

una caricia que no pide jamás,  

y luego el silencio, como un templo,  

donde tu nombre no regresará más.

 

Me preguntaste por qué no fui sincero,  

si yo no jugaba, solo no podía,  

y aunque te amé en secreto y te prefiero,  

la verdad nos condena: fue poesía.