Fred Ramfer

Chío

Y Rocío?, Y Rocío?

Divagaba Vasquito,

sin percibir que Chío susurraba casi a sus oídos,

compartiendo alegremente su sonrisa,

su positivismo, su cariño.

Vasquito mostraba lo que le era inherente,

su interés real por sus allegados,

su don de gentes,

su cercanía.

Y entre tanto y tanto se le escuchaba decir,

Y Rocío?

Ahora podrán abrazarse,

en ese mundo ajeno al nuestro,

en recuerdo de lo fugaz

y pasajero de lo vivido,

en este estuche prestado,

diseñado para compartir buenos momentos,

para amar y para marcar almas,

Gracias Quito, gracias Chío.